lunes, 6 de mayo de 2013

m.2.5. La base de la física folk encarnada también compone al objeto


Resta analizar la cuestión de la existencia. El objeto existe porque lo percibimos, y la percepción (interna) está en el objeto. En una palabra, existe la percepción, y como ella está en el objeto, existe el objeto, o al menos una parte de él. Pero en realidad lo que queremos significar es que existe todo el objeto, como el conjunto de todas sus percepciones actuales y potenciales, reales y posibles. Si cierro los ojos, puedo no percibir el objeto, pero la “física folk” que me gobierna no lo anula como tal en ese momento. La física folk no es algo que el realista ingenuo explicite, salvo que devenga en filósofo, y eso ya tiende a alejarnos de la hipótesis de la epojé científica. La física folk es, más bien, el referente de la física folk explicitada, es las leyes mismas que gobiernan nuestras atribuciones de existencia y de estabilidad en ésta. Y la física folk, entonces, como realidad y como lo que está detrás del realismo ingenuo, al menos en relación a las consideraciones sobre el objeto externo y estable. Las aniquilaciones o irrealidades (por ilusión o ensoñación) del objeto son excepciones a esas leyes, o más bien posibilidades contempladas en ellas, como casos especiales de irrealidad. Luego, son la física folk encarnada y las percepciones de las propiedades y estructura internas del objeto las que demuestran la existencia de éste, en forma exhaustiva. La “física folk encarnada” es lo denotado por la explicitación filosófica, es decir, algo que pertenece a la realidad del flujo de la experiencia, y no esa explicitación teórica, que es su símbolo.
Las percepciones internas existen, como axioma, al igual que nuestra física encarnada. Y como la física encarnada proyecta la percepción individual hacia la estabilidad, el objeto existe, porque esas percepciones son exteriores y están en el objeto. La percepción existe y está fuera; la física folk encarnada hace que esa percepción se convierta en un continuo que está fuera, y ese continuo constituye el objeto; luego, existe el objeto fuera; luego, existe el objeto exterior; luego; existe el mundo exterior. El mundo exterior es la extrapolación de todas las existencias de objetos exteriores. Sería algo similar a lo que sucede con el objeto en relación a la física encarnada. Un objeto existe; existe otro. Luego, una constitución de nuestra mente concibe el conjunto de todos los objetos, actuales o potenciales, reales o posibles, y allí obtenemos el mundo externo. En el primer caso, pasamos de una percepción del objeto al objeto; en el segundo caso, pasamos de un objeto externo al mundo externo. En ambos casos, pasamos de algo actual a algo posible o, más precisamente, a todo lo posible-actualizable.


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